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Mantenimiento de tu equipo para MTB

Mantenimiento de tu equipo para MTB

Mantener bien limpio y cuidado cualquier equipo (como cascos, zapatillas o la propia bici), son aspectos fundamentales para la práctica y máximo disfrute de todo tipo de ciclismo, no solamente para lograr que todo nuestro material luzca más bonito, sino para este dure más tiempo en óptimas condiciones, permitiéndonos ahorrar dinero a medio y largo plazo. En este post te explicaré algunas cosas que puedes hacer para conseguir esto.

Consideraciones previas

Si bien como dije antes, el mantenimiento adecuado del material para la práctica del ciclismo es importante, en el mountain bike es algo especialmente delicado ya que al contrario que en disciplinas más bien orientadas a circular por asfalto, aquí se está más expuesto a elementos como charcos, barro y polvo que desgastan más algunas piezas y acortan su vida útil a medio y largo plazo.

Algunas tareas son sencillas de realizar y otras en cambio son más tediosas, pero al final todo esto repercutirá en una mejor conservación del material que dispongas y además corres menos riesgos de que éste sufra un fallo catastrófico en plena ruta o competición. Por ello, te lleve más o menos tiempo, es conveniente que no omitas estos pasos y tómatelo como parte de tu rutina ciclista.

Cómo hacer un buen mantenimiento de un equipo de mountain bike:

Si bien cosas como la ropa, cascos o mochilas bien merecen tu atención, en este caso vamos a centrarnos más en hablar sobre la bicicleta en sí, que es la parte que suele preocupar más a los ciclistas. Ten en cuenta que en una BTT hay muchas piezas que puedes revisar y aspectos que has de analizar, aunque podríamos resumirlos en los siguientes:

  1. Limpieza del cuadro y la bici en general. Si bien lo ideal es limpiar la bicicleta a la vuelta de una ruta especialmente polvorienta o siempre que te llenes de barro, no siempre se puede hacer por falta de tiempo. Para limpiar el cuadro basta con que apliques un poco de agua (si lo haces con una manguera evita que el agua salga a presión para que ninguna pequeña piedra pueda dañar alguna pieza), que limpies con jabón algunas partes más delicadas como las ruedas y que luego aclares el jabón también con algo de agua. Si no dispones de una manguera, siempre puedes utilizar otros métodos alternativos (aunque el proceso te puede llevar algo más de tiempo). Ten en cuenta que el secado de las piezas es tan importante como la limpieza, ya que puede haber componentes sensibles a la corrosión por la humedad, así que no descuides este proceso tampoco.
  2. Cadena y transmisión. Una cadena sucia desgasta todas las piezas de la transmisión (acelerando por lo tanto su sustitución y aumentando las posibilidades de rotura), por lo que siempre forma parte de una de las piezas claves del mantenimiento de toda mountain bike. En internet hay bastantes posts que confunden a los usuarios con los pasos a seguir, por lo que voy a intentar explicártelo de una manera sencilla. Es importante que tu primer paso para limpiar la uses un producto desengrasante especializado y biodegradable (si no lo fuese, sería un derivado del petróleo y podría corroer alguna pieza, desengrasado tras desengrasado). El desengrasante se encarga de quitar todo el lubricante anterior de la cadena y con él arrastra toda la suciedad que se había adherido. Para una mejor aplicación del producto puedes usar cepillos especiales, aunque no es algo indispensable. Una vez hayas desengrasado la cadena y limpiado el cassette, has de asegurarte de que no quede ningún tipo de resto de desengrasante, ya que si luego intentas lubricar la transmisión no lo lograrías. Para terminar, a modo de último paso puedes utilizar lubricantes de todo tipo para engrasar la transmisión, aunque en los últimos tiempos están triunfando las ceras sobre otros productos de tipo spray, ya que retienen menos suciedad y lubrican el conjunto durante más tiempo.
  3. Comprobar un inflado correcto de tus cubiertas. Pocas cosas influyen tanto en el rendimiento de un ciclista, como el inflado de las ruedas de una bici. Si bien es muy difícil el comentar de forma universal cuál es la mejor presión, pues es una cuestión que depende del tamaño y tipo de rueda/cubierta, del tipo de sistema de retención de aire (cámara, tubeless o tubular) o del peso del propio ciclista, hay aplicaciones gratuitas descargables para teléfonos móviles (como la de ITire de Vittoria https://www.vittoria.com/itire/) que pueden ayudarte en este sentido. De esta manera te resultará más fácil el detectar si habías tenido algún pequeño pinchazo en la ruta anterior, será un poco más difícil que pinches en esta o incluso que destalones.
  4. Luego hay pequeños ajustes que puedes realizar en la transmisión de la propia bici, como ajustar la tensión de los cambios y del desviador. Así, si a la cadena le cuesta bajar de piñón y salta hacia su superior, el pequeño cilindro que sujeta el cable de salida del cambio lo giras levemente en el sentido de las agujas del reloj (está preparado para eso y puedes hacerlo perfectamente con la mano), hasta que observes que realiza el cambio correctamente. Si observas el problema contrario, has de girar esa pequeña pieza en el sentido contrario a las agujas del reloj. Para el desviador habrás de realizar una operación similar.
  5. Si bien el mantener limpias otras piezas como las horquillas y amortiguadores es esencial, puede llegar a ser una tarea muy tediosa el realizar operaciones más específicas. Si no sabes exactamente lo que haces corres el riesgo de dañar algún componente y por lo tanto de anular la garantía que te ofrezca el fabricante. En este sentido, para labores complejas es mejor acudir a un taller oficial (preferiblemente donde te hayas comprado la bicicleta). Muchas de estas labores se realizan de año en año, así que a no ser que le hayas hecho demasiados kilómetros durante ese tiempo o hayas entrenado con mucho barro, tampoco tendrías que temer especialmente por no ir al taller antes.
  6. Algo similar te recomendaría con los frenos. Tú mismo has de darte cuenta de qué potencia de frenado te ofrece la bici salida tras salida. Para muchos el revisar las pinzas en los frenos de disco resulta algo muy sencillo, pero para otros es un martirio, así que si no sabes exactamente qué estás haciendo, no te recomendaría que hicieses estos arreglos por tu cuenta, porque al fin y al cabo el frenado de una bici de montaña incide directamente en tu seguridad.
  7. El centrado de una rueda. Sinceramente éste es uno de los aspectos más recurridos por los ciclistas, ya que una rueda descentrada produce un sonido muy desagradable contra el freno en cada giro. Por lo general, una rueda puede descentrarse en uno o varios puntos, aunque no es difícil el detectar dónde está el problema. Manteniendo la bici más o menos recta, y haciendo girar la rueda has de tratar de ver en qué puntos "roza" y que por lo tanto deban ser revisados. Para centrar la rueda y corregir esos puntos, necesitarás una llave especial (que hoy en día suelen incluir muchos multiherramientas) y girar la cabeza del radio hacia donde más te interese (tensando el radio provocarás que se vaya la llanta hacia el lado del buje del que nace dicho radio y destensándolo lograrás el efecto contrario). Para tensar lo más habitual es girar esta cabeza en el sentido de las agujas del reloj, y para destensar en el sentido contrario. Lo más normal es que esta operación la debas realizar en varios radios contiguos para lograr un mejor efecto, pero has de tener cuidado con no pasarte tensando ni destensando para no romper la rueda cuando te montes de nuevo sobre la bici.

Para terminar

¡Hasta aquí ha llegado el post de hoy! ¡Espero que te haya gustado! Ciertamente para realizar un correcto mantenimiento de una bici de montaña has de invertir un buen tiempo en ello, pero tanto tu equipo como tu economía te lo agradecerán. Operaciones como el centrado de ruedas o el ajuste del desviador no son tan frecuentes si las realizas adecuadamente cuando te surja un problema y si en la limpieza tienes pericia y usas los productos adecuados tampoco te quitan demasiado tiempo.

¡Cuida de tu bici y ella cuidará de ti! ¡Nos vemos en la siguiente entrada!

 

Sobre el autor:

Se trata del creador del proyecto Diario de un campista, un blog dedicado al triatlón, ciclismo, MTB, running, natación y trail. Para saber más novedades pincha aquí.

 

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